El Algarve, paraíso atlántico

Te propongo una escapada a una tierra llena de luz, bañada por el cálido sol del sur y las azules aguas de un intenso e infinito océano Atlántico…

Algarve

Algarve

El Algarve es famoso por sus inmensas playas de arena dorada, sus pueblos blancos y urbes  turísticas, abarratodas en verano, como Albufeira o Faro. Mi ruta se aleja de estos enclaves para buscar un Algarve sosegado, rebosante de relax y calma, donde sentarse en una playa desierta a dejarse acariciar por los rayos del sol con un buen libro en la mano dejando correr las horas…

¿Te vienes?

Fuseta

Fuseta

Cómo llegar al Algarve…

Desde España, en avión desde Madrid a Faro, o bien por carretera, cruzando el puente que se extiende sobre la desembocadura de un ancho Guadiana que separa Huelva de Portugal. Ya estamos en tierras lusas: para circular por la autopista hay que sacar un pase en la caseta para turismos extranjeros. Si no, a circular por la carretera nacional, mucho más pintoresca, que discurre paralela al mar entre los pueblos.

Mapa del Algarve. Fuente: https://www.google.es/maps

Mapa del Algarve. Fuente: https://www.google.es/maps

Dejamos atrás las bonitas Tavira y Luz de Tavira, junto a la frontera. Nuestro destino: Fuseta o Fuzeta, una tranquila villa marinera a orillas de la Ría Formosa, un maravilloso Parque Natural, de playas vírgenes y aguas transparentes.

Ría Formosa

Ría Formosa

 

Fuseta:

Fuseta es un pueblo pequeñito, de pintorescas fachadas y alegres placitas donde los oriundos juegan a las cartas, o toman una cerveza Sagres bien fresquita con unos típicos caracois en caldo.

DSC02165

DSC02265

A medio día los bares – terrazas de pescado a la brasa hecho al instante, rico y barato, los encontrarás junto al puerto: fuentes de atún, sardinas, gambas… Acompañados de patatas y ensalada. Incluso hay un bar de “peixe a voluntade”: por 10 euros, todo el pescado fresco del día que puedas comer.

DSC02268

DSC02168

La playa de Fuseta es larga y solitaria, cambiante según la caprichosa marea que sube y baja dejando al descubierto morada de cangrejos y berberechos que se pueden coger con la mano (eso sí, para pescar hay que sacar permiso, en Olhao, 8 euros por persona y válido para un año).

DSC02246

En el puerto se puede coger una barca con chófer que por módico precio nos acerque a una de las islas desiertas de la ría: playa y mar, sólo y en exclusiva para ti… Imprescindible llevar comida y agua en la nevera porque realmente son playas desiertas.

DSC02354

DSC02367

Cerca de Fuseta, excursiones que merecen la pena:

Olaho, a unos 10 km, más grande y concurrido, con tiendas, un centro comercial… Desde su puerto se puede coger un barco y desplazarnos hasta las islas que siguen pincelando la Ría, alguna ellas de ellas habitadas, como Culatra, donde incluso se puede pernoctar.

Olhao

Olhao

Lo mejor de Olaho es ir al atardecer, para dar un paseo por el muelle y cenar en plan “homenaje”. Mi sugerencia, degustar una deliciosa cataplana: un “guiso” en un “ovni” de metal, de marisco, pescado o cerdo con almejas. La salsa, a base de verduras y cilantro, está para chuparse los dedos. Todo ello acompañado de un vino verde de la tierra bien fresquito, ese blanco y ligeramente achampanado tan característico de la zona.

Puerto de Olaho

Puerto de Olaho

Cataplana de marisco

Cataplana de marisco

Cacela Velha es otro bonito pueblo, diminuto, de casitas blancas y postigos azules decoradas con alegres buganvillas, al borde del acantilado, con unas bellísimas vistas sobre el océano:

 

De paseo por Cacela Velha…

Cazela

 

Cazela Velha

 

Dónde alojarse en el Algarve:

En booking.com reservamos un apartamento muy barato en Fuseta (Correia Holiday Apartment),  cuatro días – tres noches por 105 euros para 4 personas. Otro plan realmente económico es ir al camping, que está en la misma playa.

Cerramos un plan de puente de paz y relax  en este paraíso llamado Algarve…

Atardecer Fuzeta

 

Si te ha gustado, también puedes seguir a Northernlightsdreams en Facebook :) https://www.facebook.com/northernlightsdreams

Publicado en El Algarve, Portugal, Trazos del viejo continente | Etiquetado , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , | 2 comentarios

Flores de mayo en Córdoba

Preludio

Medina Azahara

Medina Azahara

“Te he recordado en Azahara con nostalgia
cuando el horizonte era límpido
y resplandecía la faz de la tierra,
El céfiro tenía, en el crepúsculo, alguna languidez
como si se apiadara de mí y amainara de pena,
y el jardín entero parecía sonreír
al dar licencia a la plata de su agua.
Era un día cómo aquellos de placer ya idos
en los que, en tanto el destino sesteaba
amanecíamos ladrones de la dicha.
Me deleito ahora al dejar mis ojos
rodando por las flores, tan perleadas de rocío
que sus cuellos acaban por vencerse,
como si sus ojos, al contemplar mi desvelo,
llorasen por mi desgracia y sus lágrimas
deambularan llenas de destellos”.
Ibn Zaydun, poeta andalusí (1003-1071)

 

Suite “Córdoba, la bella”.

Sentada en las llanuras por las que serpea el Guadalquivir, al pie de Sierra Morena, nos encontramos con Córdoba, la bella. Ciudad milenaria y capital de la cultura Europea,  ha sido villa romana, musulmana y cristiana; morada de califas y reyes. En el mes de mayo se viste con sus mejores galas y resplandece, antes de sucumbir al sopor del verano.

¿Nos escapamos a Córdoba?

Patio en Santa Marina

Patio en Santa Marina

Dejémonos seducir por su encanto: dibujemos con los pies un camino por sus adoquines repletos de Historia, que nos lleven a descubrir esos rincones secretos y encantadores… Como la Calleja de las flores, en plena Judería; la Calleja del pañuelo, cuyo fin es una deliciosa placita en la que sentarse a escuchar la canción del agua bajo la sombra del naranjo, o subir  al anochecer la escalinata que lleva desde la calle Alfaros hasta el Cristo de los faroles, solemne y solitario, alumbrado por la luz tenue de sus candelas.

Cristo de los faroles

Cristo de los faroles

Cuando partamos de vuelta no haremos si no como el poeta, lamentándose en las ruinas de Medina Azahara la pérdida de la amada…

Primer movimiento: casco histórico de Córdoba.

Córdoba posee el segundo casco histórico más grande de Europa. Esto es: el mayor espacio urbano del mundo declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco. Así que, zapatillas cómodas y ¡a patear! La bici también es una buena opción, ya que existe carril por gran parte de la ciudad y el que sea bastante llana la hace ideal para disfrutar pedaleando. (Mapa turístico de Córdoba)

La judería

La judería

La forma que más me gusta de acceder al centro es por el agradable Paseo de la Victoria, bordeando las murallas, hasta la Puerta de Almodóvar, que da acceso al barrio de los Alcázares. Desde allí es un buen punto de partida para adentrarse en la ciudad vieja, por sus bellas y angostas callecitas. Justo en la puerta, en la calle de la derecha, se encuentra el Zoco de artesanía, de estilo mudéjar: el primer mercado de artesanía de España, con dos bonitos patios.

Zoco

Zoco

DSC02539 Seguimos callejeando entre tiendas y restaurantes típicos. Inevitablemente llegamos a la principal atracción turística de la ilustre villa:

La Mezquita de Córdoba.

Mezquita, pared lateral.

Mezquita, pared lateral.

La mezquita de Córdoba fue edificada por Abderraman I, primer emir de Córdoba, en el S.VIII, llegando a brillar con luz propia como la más grande del mundo en pleno esplendor del califato. A ella se accede por la puerta del Perdón, que da paso al Patio de los naranjos, donde se puede comprar la entrada. La visita al interior de la mezquita es un espectáculo asombroso e inigualable, todo un regalo para la vista: la mirada se pierde por un bosque de columnas de mármol, jaspe y granito, coronadas por un doble arco, evocando a un palmeral de Damasco.

Para quien quiera saber más, aquí dejo un enlace a la Historia de la Mezquita de CórdobaLos horarios de visitas y tarifas se pueden consultar en turismodecordoba.org. Algunos días es posible visitarla de noche.

Continuamos nuestra danza…

Junto a la mezquita, enfrente de la Virgen de los faroles, hay uno de esos lindos rinconcitos de Córdoba: la calleja de las flores. Se trata de un estrechito pasaje decorado con macetas, que desemboca en una pequeña plaza. Al girase, se obtiene una instantánea del alminar al fondo. 

Calleja de las flores

Calleja de las flores

Otro rincón singular es la Calleja Pedro Jiménez, más conocida popularmente como la Calleja del pañuelo, ya que un pañuelo extendido en diagonal es la medida de su ancho.

Calleja del pañuelo

Calleja del pañuelo

Bordeando el río Guadalquivir, no sin antes asomarnos a la arteria fluvial de Córdoba desde el Puente Romano, llegamos al Alcázar de los Reyes Cristianos.

Alcázar

Alcázar

El Alcázar es otro punto clave de la Historia de Córdoba y de España: fue castillo visigodo sobre restos romanos, luego palacio califal y más tarde residencia de, como indica su nombre, los Reyes Cristianos, cuando aún parte del sur de la península estaba bajo dominio musulmán: la corte de los Reyes Católicos estuvo ocho años instalada, durante el asedio a Granada. Allí también tuvo lugar la primera entrevista de la Reina Isabel con Cristóbal Colón.

Fuente: ozuquecalor.blogspot.com

Fuente: ozuquecalor.blogspot.com

Este eclecticismo arquitectónico del Alcázar se puede observar en los restos arqueológicos que allí se exponen: mosaicos romanos, un sarcófago pagano… Así como baños árabes. La información, horario y entradas en: turismodecordoba.org.

Retrocediendo unos pasitos, volvemos a otro vestigio de la vieja Corduba que fundara Marco Claudio: el Puente romano. Cruzando sus 331 metros de longitud, al fondo se encuentra la Torre de la  Calahorra, de origen islámico, en cuyo interior se alberga un museo bastante interesante (Museo Torre de la Calahorra). La parte de arriba es un mirador ideal para observar la ciudad a vista de pájaro.

Merece la pena acercarse hasta  el Museo Arqueológico, gratuito, y uno de los más completos de España, con una gran colección de piezas que abarcan desde la Prehistoria a la Edad Media. Otro imprescindible es el del gran pintor local: el Museo Julio Romero De Torres, para contagiarse con la alegría de sus musas flamencas.

Allegro: mayo cordobés.

¡Vamos con el movimiento fuerte de la Suite Córdoba!

Córdoba la bella, en mayo se revela con todo su esplendor en una explosión para los sentidos: coloridos geranios, trinos de canario al compás que marcan los borbotones del agua de las fuentes, con un aire impregnado de jazmín y azahar.

Patios, Córdoba

Patios, Córdoba

Mayo cordobés empieza a finales de abril con las catas de vinos (ay, esas bodegas cordobesas y antiguas, en pocos lugares de España son tan auténticas…) Siguiendo con las Cruces y el festival de los Patios. Y se clausura a finales de mes con la feria de Nuestra Señora de la Salud.

Cruz de mayo

Cruz de mayo

El día de la Cruz se celebra el 3 de mayo: por todo el centro en patios y plazas las asociaciones de vecinos, peñas y cofradías montan cruces decoradas con flores y macetas. Las barras para comer y beber, y el tablao de flamenco donde bailar unas sevillanas hacen de las cruces una fiesta muy popular y divertida durante el día y la noche.  (Cruces de mayo)

La fiesta de Los Patios

Sin duda la fiesta de los Patios es mi preferida. Declarada Patrimonio Inmaterial de la Humanidad en 2012, cada año atrae a más turistas, que se agolpan a sus puertas para adentrarse en las entrañas de las casas vecinales, que con amor y orgullo las muestran a curiosos y desconocidos. Cada patio es único y especial, diferente y hermoso: los hay pequeños y tranquilos, con altas fachadas cubiertas de macetas; con pozo tradicional; hay patios cubiertos y sombríos; con fuentes de simpáticas tortugas y brillantes peces de colores… Pero todos con cientos de flores de colores que muestran que Córdoba es todo menos una ciudad triste…

Patio, San Basilio

Patio, San Basilio

En el Barrio de Santa Marina, los más bonitos se encuentran en la Calle Parra y en Marroquíes (primer premio). Los de San Basilio (zona Alcázar viejo) son impresionantes, aunque también los más saturados de turistas. Para visitarlos en fin de semana hay que reservar y sacar pases. En la Plaza de Tendillas se encuentra el puesto de información turística, donde se puede obtener tanto los pases necesarios como un plano de localización de los patios distribuidos por barrios. También se pueden sacar en la web oficial: turismodecordoba.org.

Patio, Santa Marina.

Patio, Santa Marina.

En Santa Marina además se puede visitar el elegante Palacio de VianaMonumento Histórico Nacional y Jardín Artístico, donde también se celebran espectáculos musicales.

Patio, Palacio de Viana.

Patio, Palacio de Viana.

 

La feria de Córdoba.

El intenso mayo cordobés finaliza con la Feria, de sabor folclórico y popular. A las afueras de la ciudad se monta el Real: toca enfundarse en el traje de flamenco y dirigirse a las casetas a beber rebujito (fino con hielo y sprite) para refrescarse entre sevillana y sevillana.

¡Olé!

Feria de Córdoba

Feria de Córdoba

 

Rondó: los alrededores de Córdoba.

Medina Azahara

Para los amantes del romanticismo y nostálgicos de Al-Andalus, las ruinas de la antigua ciudad califal Medina Azahara (“la ciudad brillante”) se encuentran a 8 km de Córdoba, en las colinas de Sierra Morena. Trasladarse hasta allí es sencillo: basta con coger un autobús en el Paseo de la Victoria (enfrente del mercado).

Medina Azahara

Medina Azahara

Mucho se ha escrito y especulado sobre el origen de la ciudad. Mi historia favorita: la que relata cómo Abderramán III la edificó en honor a Azahara, su favorita. Cuenta también la leyenda que la muchacha procedía de Granada, por lo que estaba triste ya que echaba de menos su tierra. Por ello el califa mandó plantar la sierra de almendros, para que al florecer se tiñera de blanco y recordara a su amada el color de su sierra…

Medina Azahara

Medina Azahara

Antes de subir a explorar el conjunto arqueológico, abajo se encuentra el Centro de Interpretación, un edificio moderno que ayuda a entender y visualizar lo magnífica que fuera Medina Azahara en sus tiempos dorados. Imprescindible para que, una vez pisemos las ruinas, podamos “viajar” en el tiempo y en el espacio a la que fuera la ciudad de la favorita del califa…

El Castillo de Almodóvar del Río.

Siguiendo la carretera de Medina Azahara, a 16 km de Córdoba se encuentra este pueblo, lo que hace perfecto combinar ambas excursiones en un sólo día. El atractivo es su castillo de piedra, que domina la parte superior de la colina con excelentes vistas al valle del Guadalquivir.

Castillo de Almodóvar del Río

Castillo de Almodóvar del Río

La historia del castillo es curiosa, puesto que durante siglos estuvo en ruinas y totalmente abandonado, hasta que lo heredó un noble romántico que empeñó su vida y su fortuna en reconstruirlo (Castillo de Almodóvar del Río).

Castillo de Almodóvar del Río

Castillo de Almodóvar del Río

 

Interludio.

Después de tanto turismo, toca descansar los pies y refrescarse para recuperar fuerzas. Ya es hora de hacer… DSC02450

¡Nos vamos de ruta gastronómica por Córdoba!

Comer en Córdoba es una de las mejores experiencias gastronómicas andaluzas. Podemos empezar en sus típicos puestos de caracoles, con gran variedad: desde los pequeños en caldito y vaso de cristal, a picantones, con chorizo, o incluso con salsa carbonara.

Puesto de caracoles

Puesto de caracoles

Para seguir abriendo boca, otra buena parada es en el lateral de Tendillas: un plato de gambas en la terraza de El Puerto, por tres euros.

Y seguimos por sus tabernas tradicionales:

Muy cerca del Ayuntamiento, bajando hacia la Corredera, están la Taberna Salinas y la Cazuela de la Espartería, ideales para degustar las delicias de Córdoba: lo mejor es empezar con un ajoblanco y un salmorejo fresquitos, (¡me apasiona el salmorejo!). Se sigue con los platos fuertes, como un flamenquín, berenjenas con miel o el famoso rabo de toro (en la Cazuela lo ponen deshuesado y con alcachofas, ¡realmente rico!).

Salmorejo, flamenquín y berenjenas.

Salmorejo, flamenquín y berenjenas.

En el centro, otras tabernas baratas y con calidad son el Góngora, el Gallo, la Taberna las beatillas o el Pisto. ¡No hay que perderse el codillo de la Taberna la Sacristía! Así como una visita a la Peña Flamenca Fuenseca, callejeando tras la Mezquita, en la que hay que pedir una caña y de tapa “una soleá”. Otra opción de cañas y tapas muy asequibles es en el mercado de la propia Plaza Corredera.

Taberna, Córdoba.

Taberna, Córdoba.

Y no se me puede olvidar el Santos y su famosa tortilla, en el lateral de la mezquita: un gustazo pedir una cuña acompañada de una cerveza, y sentarse a comerla fuera, en los mismos muros que rodean el recinto sagrado, disfrutando del solecito…

Tortilla de patatas de El Santos

Tortilla de patatas de El Santos

 

Para paladares gourmets, el bocado más chic lo pueden encontrar en el mercado de la Victoria, y en las terrazas que bordean el río, como la de la Regadera. Allí cerca están también la Boca, con un patio interior muy agradable, y la Sociedad de Plateros, otra taberna tradicional con buena calidad precio. Aunque hay varias por la ciudad, esa es la que más me gusta, por su patio grande y bien decorado.

 

Mercado de la Vistoria. Fuente: www.cadenaser.com

Mercado de la Vistoria. Fuente: http://www.cadenaser.com


En Córdoba también hay “bares para modernos”. Mis recomendaciones: un vermú en El Astronáuta, donde también se puede comer y/o cenar un menú más original y con mucha calidad. El pub Amapola, en el paseo del río, en el que algunos sábados hacen un “perol” (una sartén enorme de arroz). Bajando de la Mezquita otro bar agradable es La bicicleta,  lugar ideal para hacer una parada y beber un vargas, (tinto de verano hecho con vino Valdepeñas), muy rico y refrescante.

Un vargas y paella de tapa

Un vargas y paella de tapa

Además de ruta gastronómica, se puede hacer la de probar los vinos de la tierra: recomiendo la Taberna Guzmán (también bodega), las Bodegas Campos y Taberna la Montillana, ésta última junto al Zoco de Artesanía.

Por último, una forma muy relajante de terminar un intenso día: con un masaje, aderezado con música árabe y aguas perfumadas en los baños árabes de Córdoba.

Coda: la noche cordobesa.

¿Qué hacer de noche en Córdoba? ¿Aún quedan fuerzas? ¡Claro que sí! Córdoba también se disfruta de noche…

Para empezar, propongo un itinerario turístico alternativo: Córdoba misteriosa. Un recorrido para poner los pelos de punta a través de la historia más oscura de Córdoba: brujería, inquisición, casas encantadas…

En cuanto a la fiesta nocturna en Córdoba: para amantes de la música pachanga hay múltiples discotecas y pubs en la zona del  Vial Norte, a excepción del Long Rock, que se encuentra en el Vial pero pinchan música rock y también hacen conciertos.

Para los que les guste el rock o el indie, su zona es el Ayuntamiento, (calle Alfaros):

Comenzando la noche, las primeras cañas (y tapas) se pueden tomar, en el Clandestino y el Astronáuta, (calle Diario de Córdoba).

De copas, apuntad:

El Limbo: una casa con patio, de ambiente relajado, buena música y mejor vermú.

El Automático: se llena más tarde, con música alternativa.

El Glam: pub local de ambiente con dos plantas, fiestas muy divertidas con música de los 80.

También por la zona: pub Soul, Jazz café, el Bássico y el Underground.

Anexo:

¿Dónde dormir en Córdoba? Sobre el alojamiento, poco puedo decir: he tenido la suerte de poder quedarme siempre en casa de familiares y amigos. Sólo puedo recomendar si se va en mayo reservar con mucha antelación: el precio se multiplica por diez. Dos hostales económicos y bien situados, recomendados por gente de confianza son: Hotel Azahara, céntrico y barato y Hostal Triunfo, junto a la mezquita, económico y acogedor.

 

Despedida

Con mucha pena, como siempre, me despido de la bella Córdoba…

¿Lo habré averiguado todo sobre Córdoba? No lo creo, esta mágica ciudad siempre tiene la capacidad para sorprenderme y atraparme, si aún cabe más, con  su encanto…

Calle, Córdoba

Calle, Córdoba

 

Northernlightsdreams ahora también en Facebook, ¿me sigues? :) https://www.facebook.com/northernlightsdreams

Publicado en Córdoba, Rincones de España | Etiquetado , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , | Deja un comentario

Explorando Marruecos Norte

Al otro lado del Estrecho: relato de una escapada al Norte de Marruecos.

Norte de Marruecos

Norte de Marruecos

Introducción.

Tan sólo 14 kilómetros separan Europa de África. Allí donde se juntan las  cálidas aguas del Mediterráneo con las frías atlánticas comienza un nuevo continente, desconocido y fascinante. Marruecos es una de sus puertas, exótico y palpitante, familiar y extraño a la vez. En el Norte sus pueblos blancos y azules pegados a la costa añoran un pasado andalusí no muy lejano. Sus casas de paredes encaladas adornadas de buganvillas y sus gatos al sol, arrojan retales de una tradicional Grecia que aún guardo en mis recuerdos.

Gatitos en Assilah

Gatitos en Assilah

Habitantes simpáticos, pícaros y hospitalarios; Marruecos es cambiar el chip, relajarse y sentarse a degustar un té de hierbabuena sin otro entretenimiento que observar a los transeúntes. Porque allí el tiempo corre más despacio: prisa mata, amigo.

Esta es mi ruta de cuatro días por el Norte de Marruecos.

Recorrido: Tánger – Assilah – Larache – Tetuán.

    • Cómo ir: Barco o avión.

Tánger queda muy cerca en barco: numerosos ferris cruzan el Estrecho desde Tarifa o Algeciras, prácticamente hay uno cada hora. El único problema es que el viento azota a menudo con fuerza la punta sur de la península, así que puede ocurrir que haya temporal y se suspenda de forma transitoria, con lo cual sólo queda esperar a que amaine. Desde Tarifa se tarda una hora y el pasaje cuesta unos 60 euros ida y vuelta. Hay diversas compañías, como Balearia, FRS o Trasmediterránea. En Direct Ferries se pueden comparar horarios y precios de todas ellas y comprar el pasaje.

En avión desde Madrid con Ryanair: esa fue mi opción. Un vuelo comprado con tres meses de antelación, costó aprox. 100 euros. Una advertencia: en el puesto fronterizo exigen que anotes el lugar (dirección postal y teléfono) en el que vas a pasar la estancia. Se montó una buena cola porque mucha gente no lo recordaba, lo tenía en la maleta… ¡Así que llevadla en mano! Los que vinieron en barco no tuvieron este problema.

    • Alojamiento:

Como íbamos varias personas, decidimos alquilar una casita en Assilah a través de homelidays, dentro de la Medina, con patio y terraza. Una buena idea ya que nos permitió ahorrar comprando café, pan etc. para desayunar y cocinar en ella. El precio: cuatro días (tres noches) por 180 euros en total: www.homelydays.es. Aquí os dejo unas instantáneas, ¡la verdad es que nos quedamos prendados de ella!:

Casa en Assilah

Casa en Assilah

Salón, casa en Assilah

Salón, casa en Assilah

Dormitorio, casa en Assilah

Dormitorio, casa en Assilah

    • Moverse por allí:

Existen varias alternativas: coche de alquiler, taxis, transporte público. Hay que tener en cuenta que en Marruecos se conduce mal, tirando a muy mal y las carreteras son estrechas y tortuosas. ¿Cinturón de seguridad? “No es necesario, amigo“. Adelantar a cinco vehículos seguidos en un cambio de rasante a 140 km por hora parece ser una práctica habitual… Así que, si se coge un taxi, mejor abstraerse y admirar el paisaje… Si se alquila un turismo, mucha precaución con los demás vehículos y prudencia, pues hay controles en cada rotonda. Eso sí: hacedlo con antelación, luego allí en las oficinas locales es complicado que tengan disponibles. Nosotros según el día y el destino combinamos tren, taxi y transporte colectivo (el “party bus“, todo un periplo).

Marruecos en carretera

Marruecos en carretera

  • La gastronomía marroquí.

La comida marroquí es simplemente deliciosa. Es un placer degustar los típicos platos como el cous-cous o tajine de pollo y/o verduras… Y pescado y marisco rico, variado y  sobre todo muy barato. La harira, sopa a base de verduras, lentejas y garbanzos, es también muy sabrosa y, pese a lo que parece, nada pesada. La repostería árabe merecería todo un capítulo, con sus irresistibles dulces a base de almendras, dátiles o pistachos.

Tagin de pollo

Tajine de pollo

Cuaderno de viaje:

Día 1 – Tánger – Assilah.

El puerto, donde desembarca el ferri, está en el centro de la ciudad, junto al paseo marítimo de Tánger y la entrada a la medina.

Desde Tánger a Assilah hay un tren que cuesta 16 DH y tarda 40 min. aprox. Sale cada dos horas. Los horarios se pueden consultar en la Web de horarios trenes de Marruecos (www.oncf.ma/). Del puerto a la estación de tren hay unos 40 minutos caminando, aunque os digan que son diez no os lo creáis: doy fe de que está lejos, por lo que recomiendo coger un taxi.

DSC02137

Del aeropuerto al centro de Tánger se tarda una media hora, más o menos como a Assilah. Nosotros decidimos ir directamente del aeropuerto a Assilah, donde habíamos quedado con el resto de amigos, que venían en ferri y tren. Es importante negociar bien el precio y encontrar a pasajeros con el mismo destino: bienvenido al país del regateo.

Assilah, “la perla del Atlántico”.

Assilah

Assilah

La llegada a Assilah no pudo causarme mejor impresión: un sol espléndido y el mar está en calma; apenas una brisa marina mece las elegantes palmeras que bordean las antiguas murallas, del S.XV. La primera tarde la dedicamos a explorar la pequeña ciudad costera, antiguo bastión de portugueses. La Medina de Assilah está magníficamente conservada, siendo una maraña de calles blancas y estrechísimas, rodeadas por la muralla de arcilla sobre las rocas que la protege del mar y antaño de los corsarios. Aquí os dejo un enlace a la  Historia de Assilah.

DSC01923

De paseo por Assilah…

Assilah

Assilah

Assilah

Assilah

Assilah

Assilah

Al atardecer habitantes y turistas se congregan en su espigón a admirar la puesta de sol sobre sus muros.

Assilah

Assilah

Comer y cenar en Assilah:

Los típicos sitios para turistas como Casa Pepe, Casa García o La Place, son todos muy céntricos, junto a la muralla en la entrada principal a la Medina. En ellos se puede comer pescado, marisco y platos tradicionales ricos y de calidad, pero a precio español. También sirven cerveza, por 25-35 DH. Restaurantes más económicos (pero sin cerveza) y muy agradables son los situados tras la muralla, en ajardinadas terrazas pegados a sus piedras.

Fritura de pescado para cenar

Fritura de pescado para cenar

Pero antes de la cena, por la tarde, no hay que perderse la hora del té de hierbabuena: en las terrazas se acomodan los marroquíes, siempre mirando frente a la calle, a degustar su dulce infusión, acompañada de dulces o frutos secos como cacahuetes, que ofrecen los vendedores ambulantes que pululan por doquier.

Sólo digo: allí donde fueres, haz lo que vieres… ¡Al rico té!

Un té con cacahuetes

Un té con cacahuetes

También abundan los puestos con caracoles, huevos duros (esto sí que me sorprendió) y garbanzos cocidos. Los de zumos de naranja en los que los hacen al momento son baratos y ricos: Marruecos tiene muy buenas naranjas, ¡hay que aprovechar!

Puesto de caracoles en Assilah

Puesto de caracoles en Assilah

Los mercados son un buen lugar para perderse y adquirir productos locales: especias, fruta, aceitunas, té, cous cous al peso, etc. En el interior de la Medina están las tiendas de ropa, pulseras, bolsos y mochilas de cuero, alfombras y los típicos sovenires. Los mercados se sitúan fuera: en la parte de atrás de las murallas y al final de la Avenida Mohamed V, muy cerca de la iglesia cristiana.

Mercado en las murallas de Assilah

Mercado en las murallas de Assilah

Día 2 – Assilah - Larache.

Nuestra intención para el segundo día en Assilah era haber ido a la playa. Las más bonitas, según nos habían dicho: las cuevas y la playa del francés (playas de Assilah). Pero amaneció con bastante fresco y nublado por lo que sustituimos el plan playa por una excursión a Larache, pueblo situado en la línea de costa, a unos 30 minutos en coche en dirección sur. Para ir cogimos dos taxis, no sin antes negociar precio, por 300 DH nos llevaron a los ocho repartidos en dos taxis y en un ratito después de jugarnos la vida varias veces estábamos en Marruecos profundo.

Larache

Larache

Y es que Larache es un pueblo mucho menos turístico y más auténtico que Assilah, tan primorosamente cuidado y bien pintadito, a quien uno de los miembros de la expedición ya había bautizado como “el parque temático”. La Medina de Larache es un hervidero de autóctonos comprando fruta, ropa, cachivaches o pollos, vivos en sus jaulas o colgando en los puestos sin ninguna refrigeración…

Larache, medina.

Larache, medina.

Larache

Larache

A la Medina se accede desde una puerta de ladrillo roja: desde allí comienza el laberíntico recorrido por sus pasadizos abovedados, donde las fachadas de desconchones blancos y azules de sus casas se apretujan.

Larache, entrada a la Medina

Larache, entrada a la Medina

Es fácil perderse por las callejuelas de Larache…

Larache

Larache

DSC02011

Hacia arriba: el “Chateau Español”, vestigio de cuando los españoles estuvieron allí y desde donde se puede obtener una buena panorámica de la villa. Nos recibieron nos niños jugando a la pelota en la placita y unas cabras echando tranquilamente la siesta: quién no diría que es una estampa de la España de hace treinta años…

DSC02033

Hacia abajo: el puerto, donde comimos en una terraza un plato de sardinas asadas por 13 DH (un euro). También compramos marisco en el mismo muelle, recién pescado, y nos lo hicieron en el mismo bar.

DSC02015

Larache, sardinas a la brasa

Larache, sardinas a la brasa

Con la tripa bien llena sin que apenas se resintiera el bolsillo (y qué gran satisfacción…) nos sucedió un simpático suceso: en una placita preguntamos a un señor por un lugar cercano donde tomar té y él mismo nos invitó, no sin antes ofrecernos una fuente  de cous-cous en la misma puerta de su casa. Con esta cálida muestra de hospitalidad nos despedimos de Larache  y volvimos directamente a Assilah.

Cous-cous del "hombre de Larache"

Cous-cous del “hombre de Larache”

A la entrada de Larache nos recomendaron visitar unas ruinas romanas: Lixus. No llegamos a parar, pero son de entrada gratuita y puede resultar un paseo agradable.

Día 3 - Assilah - Tetuán.

El tercer día de nuevo nuestros intentos de playear se vieron frustrados por un tiempo cada vez más cambiante: otro día fresco y medio nublado, por lo que por durante el desayuno acordamos ir a Tetuán. Nuestra primera idea fue alquilar dos vehículos, pero al no haberlo previsto con antelación no había disponibles. Nos dirigimos a la estación a preguntar, pero los autobuses daban una vuelta enorme y tardaban horas en llegar… Así que la opción fue coger un transporte privado: en un solar junto a la estación había varias furgonetas con chóferes. Tras un rato de duras negociaciones conseguimos que por un precio razonable (700 DH) nos llevaran ida y vuelta a Tetuán, en el que llamados  “el party bus“.

El "party bus", de Assilah a Tetuán

El “party bus”, de Assilah a Tetuán

Dos horas de recorrido en una furgoneta, que nos recordaban a las que usan los de mi pueblo para ir a recoger tomates, atravesando medio norte de Marruecos por carreteras de cabras con música árabe como B.S.O. de fondo… Por no mencionar que cuando les dimos un poco de cuerda a los dos chicos que acompañaban al chofer y les tocamos las palmas se vinieron arriba y se pusieron a bailar (de ahí el nombre de “party bus“). Toda una experiencia para no olvidar.

Una imagen, o en este caso un vídeo vale más que mil palabras…

Vídeo party bus Assilah – Tetuán.

Sobre Tetuán: una ciudad enorme, entre montañas verdes que terminan en el Mediterráneo, nada tiene que ver en sus dimensiones con la apacible Assilah donde veníamos. Caótico tráfico, aglomeración de gente, amalgama de colores, olores… Desde la plaza Primo comienza el bazar y junto al Palacio se accede a la Medina, que merece todo un día de inspección. Declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, sus infinitas calles son un laberinto que asombran y extravían al turista más experto.

DSC02106

Tetuán, medina

Tetuán, medina

Tetuán

Tetuán

Comimos cous cous y carne asada en un lugar recomendado por familiares de amigos que viven allí: en una de las terrazas a las que se accede desde el pasaje que hay justo enfrente del Teatro Español, en la calle que baja del Palacio Real a la plaza Primo. De nuevo un acierto, rico y barato.

Y de vuelta a Assilah en el Party bus, otra sesión de curvas a ritmo bereber… Para recuperar fuerzas, ¡una harira calentita!

DSC02063

Día 4 – Assilah – Tánger.

Nos despedimos de la bella Assilah y cogemos el tren de vuelta a Tánger. Antes de embarcar a Madrid, un paseo por el paseo marítimo y la Medina, atestada de turistas españoles regateando en los bazares. No sé si fue el día gris que me tocó, o la sensación de “esto ya lo he vivido muchas veces en la Alcaicería de Granada”, pero Tánger fue lo que menos me gustó de esta primera incursión al Norte marroquí…

Paseo marítimo, Tánger

Paseo marítimo, Tánger

Imprescindible subir hasta el mirador donde se divisa el mar y el Estrecho y contemplar la otra orilla, esa que tantos ansían y se dejan la vida intentado llegar…

Tánger. Bolso de gatos de Equipo Clothes (http://equipoclothes.wordpress.com/)

Tánger. Bolso de gatos de Equipo Clothes (http://equipoclothes.wordpress.com/)

Después de cuatro días intensos decimos adiós a Marruecos, país que me ha atrapado: nada más llegar, me vi buscando vuelos a Marrakech. Muchas ganas de volver y conocer el sur del país. Próximamente…

Me despido con un proverbio árabe:  

“Aquel que no viaja no conoce el valor de los hombres”

Northernlightsdreams ahora también en Facebook, ¿me sigues? :) https://www.facebook.com/northernlightsdreams

Minientrada | Publicado el de | Etiquetado , , , , , , , , , , , , , , , , , , | 2 comentarios

Consejillos para viajar barato

Introducción

Al hilo de una conversación mantenida durante la comida con los compañeros de trabajo, se me ha ocurrido escribir este artículo. Os pongo en situación: discutíamos sobre si revender o no unas entradas para el concierto de los Rolling Stones (si alguien está interesado, aún las tiene mi amigo, je je). Hablábamos de que había gente dispuesta incluso a pagar 400 ó 500 euros por dichas entradas… Inmediatamente en mi mente se activó el “chip” viajero: ¡hazlo! Con eso te das una buena escapada… A lo que me contestaron que era muy poco dinero para hacer un viaje… ¿Poco? Bueno, para ir de hotel 5* a todo lujo obviamente no, pero se me ocurren unos cuántos destinos con los que con ese presupuesto me sería más que suficiente…  

Y es que, aunque muchos ya estamos familiarizados con viajar usando blablacar o couchsurfing, ¡aún hay mucha gente que no lo conoce! Más allá de la filosofía de viajar barato y optimizar compartiendo gastos, lo realmente interesante es vivir una experiencia diferente, hacer amigos en todo el mundo  y descubrir un nuevo lugar desde la perspectiva de alguien que vive allí, lo que según mi percepción nos acerca más a ser un “viajero” que un “turista”.

Así pues, aquí van unos consejillos o trucos que he ido aprendiendo en mis años de  trotamundos, para que ni los bolsillos más ajustados se priven del placer de viajar. ¡Espero que sirva a muchos!

Hostel Iguazú

¡Nos vamos de viaje!

Antes de nada, nos olvidamos de las agencias y viajes organizados. Hay que sucumbir a la diversión de “buscarse la vida” y planificar nuestra ruta con cariño y esmero.

1 – Primer paso: el trayecto.

Elegimos el medio de transporte para llegar a nuestro destino. Para distancias cortas, coche o tren y para distancias medias y largas: avión.

    • Compartir coche:

Existen varias webs para compartir coche, como Blablacar, Amovens, Carpooling. La más conocida es Blablacar, en la que puedes viajar como conductor, ofreciendo tus plazas disponibles, o como pasajero, eligiendo el coche que más te convenga por precio y/o perfil.

Lo bueno de Blablacar es que es una Web interactiva en la que puedes puntuar con un sistema de estrellas según te haya ido la experiencia, por lo que hay un amplio catálogo con referencias en función si es buen conductor o no/puntual, seguro, etc. El conductor pone el precio y se le paga durante el trayecto. Yo llevo usándola desde hace dos años y sólo puedo decir cosas buenas: experiencias geniales, he conocido a gente muy simpática y he hecho varios amigos.

    • Compartir mesa en el tren:

El tren es rápido, cómodo y seguro. El problema: el precio. Ir a Barcelona o a Córdoba desde Madrid, por ejemplo, puede costar la friolera de entre 80 y 120 euros ida y vuelta, a no ser que cojas una tarifa estrella con precio reducido o una tarifa mesa. Esta última es mucho más económica, bajando el precio a más de la mitad. El hándicap: hay que comprar los cuatro asientos de una vez. Si se viaja solo o menos de cuatro pasajeros, hay varias webs que ponen en contacto a viajeros para ponerse de acuerdo en compartir mesa:  Carpling y la fan page en Facebook “Compartir mesa en el ave“, donde puedes publicar tu anuncio o buscar a pasajeros interesados en el mismo recorrido. Lo normal es quedar en la estación o que una de las personas haga la compra y las restantes le ingresen el dinero.

    • ¿Volamos?

Para coger un vuelo barato la antelación es un factor clave. Atención también a esto: un reciente estudio desveló  que el día más barato para comprar billetes de avión es el martes. Las compañías aéreas cuando se aproxima el fin de semana van subiendo los precios. Aquí os lo dejo :  “El mejor día para comprar vuelos“. 

Otro imprescindible es buscar y comparar en diferentes compañías aéreas. Existen páginas de multibuscadores que te permiten hacer la comparativa de forma simultánea. Apuntad:

    • kayak.es: si tenéis unas fechas definidas, podréis ver qué compañía o buscador ofrece el vuelo más barato.
    • trabber.es: con fechas flexibles, eliges destino y te da los días más económicos para volar. Un ejemplo: buscamos vuelos a París, y nos salen desde 44 euros.
    • Destinator: de Easyjet, es otra herramienta donde te ofrece un mapa con la ciudad/precio. Si no te importa el destino, ¡puedes conseguir un verdadero chollo!

Por último, viajar con escalas es siempre una opción más engorrosa que en vuelo directo pero que permite ahorrarse un buen dinero. Un ejemplo: cuando volé a Islandia. Desde España los vuelos directos suelen costar unos 400 – 600 euros. Yo compré un billete de Madrid a Londres con ryanair (50 euros) y de Londres a Reykjavik con Icenlandair por 90 euros ida y vuelta. De la misma manera, a Río de Janeiro fui con Air France vía París y me costó 200 euros menos que el vuelo directo Madrid-Río de Iberia.

2  – Segundo paso: el alojamiento:

Para un viaje low cost nos olvidamos de las grandes comodidades (borrad de la mente la palabra “hotel”), seguro que las opciones B son mucho más auténticas y divertidas…

    • Los Hostels:

Personalmente me encantan los hostels  o albergues de mochileros. Suelen tener un ambiente internacional con viajeros de todo el mundo, lo que permite practicar idiomas a la par que hacer amigos. Ideal si se viaja solo. El precio depende del nivel de vida del país, pero las habitaciones compartidas pueden costar desde 3-4 euros la noche (en Países Bálticos) 8 euros (Sur de Europa) ó 10 euros es lo más caro que he pagado en América Latina. Las páginas más típicas: hostelworld.com o hostels.com.

Mi consejo: es mejor opción ir sin reserva y buscar una vez ubicados en la ciudad. Permite ver el aspecto real (y no llevarnos desagradables sorpresas de “hay un agujero en el techo del baño”, true story) y por descontado sale más económico.

Imagen: hostel Ché Lagarto en Paraty (Brasil). Fuente: http://www.hostelbookers.com

Imagen: hostel Ché Lagarto en Paraty (Brasil). Fuente: http://www.hostelbookers.com

  • Couchsurfing:

Alojarse gratis en casas de autóctonos también es posible. El couchsurfing consiste en convertirse en anfitrión ofreciendo una cama o sofá en tu casa a viajeros que pasen por tu ciudad, a cambio de dormir tú en la casa de otra persona. Otra página del estilo es Hospitalityclub.org. ¿Una moda pasajera? No lo creo, cada vez habla más gente y mejor del couchsurfing y en países como Alemania o Noruega, donde el alojamiento es bastante caro, ya es algo habitual. Con espíritu similar encontramos la red social Presenting My city, donde usuarios de todo el mundo se ofrecen a enseñar su ciudad, alojarte en su casa… Totalmente gratis. Yo personalmente aún no he hecho couchsurfing, pero tengo muy buenas referencias así que ¡habrá que atreverse!

    • Intercambio de casas:

Otra opción para no pagar hotel es el trueque temporal de casas: ¿recordáis la película “The holiday” protagonizada por Kate Winslet y Cameron Díaz? Pues exactamente consiste en eso: cambias tu casa para que una o varias personas vayan a ella de vacaciones mientras tú disfrutas de una estancia en la suya. Existen diversas Webs:  Guest to guest, con un catálogo de casas por países bien amplio; mytwinplaceIntercambio de casas.com.

3  – Tercer paso: la comida.

El comer barato ya depende mucho del lugar que elijamos. La opción comprar comida en mercados o ultramarinos locales siempre es buena, además de que nos permitirá probar y descubrir manjares típicos de los que no disponemos en nuestro país a precio muy asequible.

Fruta, mercado de Sao Paulo

Fruta, mercado de Sao Paulo

Por otro lado, hay destinos muy económicos, donde ni siquiera comer con mesa y mantel es un “esfuerzo”. Si se viaja a los países nórdicos, como Islandia o Noruega, más vale llevarse la maleta llena de barritas de cereales y embutidos envasados al vacío… Pero en destinos como Indonesia, se puede almorzar por 2 euros, ídem en Marruecos o Turquía. A lo que no se puede renunciar si se va a países tropicales es a dejar de beber agua embotellada o almorzar en lugares donde no veamos claro las condiciones higiénicas: la salud, lo primero.

 

Indonesia: una sopa Soto Ayam por un euro.

Indonesia: una sopa Soto Ayam por un euro.

4  – Cuarto paso: las excursiones – desplazamientos.

¿Por qué no usar transporte público? Mucho más económico y permite mezclarse con los oriundos del lugar. Un ejemplo: de Tánger a Assilah (Marruecos), en tren se tardan 40 minutos y cuesta 1,20 euros. En taxi, unos 30 minutos y nos cobraron 20 euros. A la vuelta ya podéis imaginar qué opción elegimos…

Autobús urbano, Río de Janeiro

Autobús urbano, Río de Janeiro

Si no es posible el transporte público para llegar al lugar que queremos o se tarda mucho tiempo, no nos queda otro remedio que buscar una excursión colectiva. Al igual que el alojamiento, reservarlas una vez allí es muchísimo más barato que hacerlo con antelación. Recomiendo visitar varias agencias locales y comparar precios, hablar con transportistas privados o taxistas que negocien precio. Recuerdo que en Bali encontramos a un señor muy majo que nos hizo un tour por toda la isla por 30 euros durante todo el día. Creo que costaba tres veces más contratándolo en la oficina de turismo oficial.

De momento eso es todo, espero con gusto vuestros comentarios, sugerencias y trucos que queráis añadir…

Un abrazo a tod@s y #nuncadejesdeviajar!

Northernlightsdreams, ahora también en Facebook, ¿me sigues? ;) https://www.facebook.com/northernlightsdreams

Minientrada | Publicado el de | Etiquetado , , , , , , , , , , , , , , | 8 comentarios

Praga entre la niebla

En la vieja casa, libre ante mí
diviso Praga entera a la redonda;
al fondo, silencioso y quedo el paso,
pasa de largo la hora honda del crepúsculo.
La ciudad se desvanece como detrás de una luna.
Alta sólo, al modo de un gigante empenachado,
se alza ante mí la cúpula verdosa
de la Torre de San Nicolás.”
Rainer María Rilke (“Ofrenda a los lares”, 1895)

“Anoche volví a Praga…”

Aún algunas noches, igual que la protagonista de “Rebecca” con Manderley, sueño que regreso a Praga y de nuevo mis pies recorren sus calles encantadas,  presa de su hechizo. Aunque hayan pasado años, y las imágenes se tornen borrosas en mi recuerdo, otra vez me vuelvo a sorprender y maravillar en cada esquina de la belleza silenciosa que la impregna, paseando por el puente Karluv sin prisa, observando el  atardecer en el Castillo, desde donde parece que la ciudad dormita, desdibujada entre la niebla.

Praga

Praga

Praga se encuentra en el corazón geográfico de Europa. Capital del que fuera el Reino de Bohemia, también es conocida como “la Ciudad de las Cien Torres” o “la Ciudad Dorada”. En ella vivieron personajes célebres como Kafka, Dvorak o Mozart…  Resulta fácil dejarse inspirar por el aire cultural que la envuelve. Todavía en su suelo empedrado se pueden sentir los ecos libertarios de “la Primavera del 68”  a la vez que los pacifistas, como se refleja en el “Muro de Jonh Lenon”.

Con decenas de museos y lugares históricos, no hay nada como adentrarse y perderse por la “Ciudad Vieja”, entre los rincones de su casco antiguo, gótico con torres altas, rectas y negras, coronadas por cúpulas verdes. Patrimonio de la Humanidad, está entre las veinte ciudades más visitadas del mundo.

Pongamos de fondo la melodía del Río Moldava, de Smetana, para dejarnos llevar por su torrente hasta la ciudad más romántica de Europa.

Río Moldava

Río Moldava

Cómo ir.

Yo fui en avión, con la Check Republic, que tienen vuelos directos vía Madrid. Otra posibilidad es Iberia. No son baratos: salvo ofertas, los billetes rondan los 300 euros ida y vuelta. La compañía Swiss Air y Lufhtansa ofrecen vuelos con escala en Suiza o Alemania y cuestan la mitad. Lo mejor: mirar en un buen buscador, para encontrar la alternativa más económica, como Kayak.

Documentación necesaria: la República Checa desde principios del S.XXI está dentro de la Unión Europea, por lo que para ciudadanos europeos sólo es necesario su DNI. Aún no tienen euros, la moneda es la corona checa, resultando favorable al cambio: un euro es igual a 27 coronas aprox. Se puede comprobar cómo está el cambio de divisas en The Money Converter.

Alojamiento y comida.

Nuestro hotel, cogido desde España, un 4* más o menos asequible (una doble por 70 euros la noche). Situado en la parte alta de la ciudad, el barrio del Castillo, para desplazarnos al centro teníamos que coger el tranvía. (Hotel Pyramida) Lo recuerdo como grande e impersonal, pero limpio y cómodo, ideal para descansar después de un día de intensa pateada. En el centro también se pueden encontrar alojamientos económicos y sencillos: hay albergues desde 3 euros la noche en cuarto compartido.

En cuanto a la comida, la gastronomía checa no es gran cosa. Los platos más típicos: el goulash (una especie de estofado de ternera con pasta de patata), la kulajda (una sopa cremosa de patata y setas), pato con choucrout, o  el knedliky (bolas de patatas fritas). Alrededor de la plaza de Wenceslao pululan los restaurantes de comida rápida, para los bolsillos ajustados. Un perrito en los puestos itinerantes también es una opción rica y económica, con gran variedad de salchichas donde elegir… ¡Muy alemán!

¡Lo que sí es obligatorio es probar la cerveza checa! Es suave y muy barata, incluso existe el dicho “cerveza más barata que el agua”, esto es: una pinta por un euro o euro y medio. Incluso la negra resulta exquisita y poco amarga.  La más famosa, la Pilsner Urquel, aunque hay sitios donde tienen cerveza casera, de elaboración propia.

Transporte.

Moverse en transporte público por la ciudad es sencillo: el tranvía funciona muy bien. Pintoresco, barato y rápido, la ventaja es disfrutar en el recorrido de las vistas de la ciudad. El metro, aunque hay pocas líneas, también es una buena opción para desplazarse rápida y cómodamente:

  • Mapa de metro de Praga:
  • Mapa del tranvía de Praga.

Una última recomendación: el tiempo es continental, a veces extremo: frío en invierno y mucho bochorno en verano. Yo recomiendo ir en temporadas intermedias, en octubre-noviembre o marzo – abril, como fue mi caso. En verano el centro se colapsa de turistas y puede resultar muy agobiante. La belleza de Praga se aprecia mejor con las calles semi vacías y el abrigo bien abrochado. En cuanto a la gente… Bueno, teníamos un dicho: “esta gente son muy checos”… Ahí lo dejo… Chapurreando inglés no hay problemas.

De ruta por Praga:

  • Mapa de Praga:

Este fue mi itinerario, descubriendo en una semana la capital checa:

Día 1 – Llegada a Praga.

Lo reconozco, lo mío con Praga fue amor a primera vista. El primer día allí fue “tan sólo” de situación en la ciudad, explorando poco a poco sus callecitas, la Ciudad Vieja… Sintiéndome fascinada por la arquitectura gótica y negra, como si me hubiera trasladado varios cientos de años atrás en el tiempo: a la época medieval, con nobles caballeros y damiselas, paseando entre coches de caballos.

El río Moldava es la arteria azul y majestuosa que atraviesa y divide la ciudad. Sobre él se alza el Puente de Carlos– Karluv Most- del S.XII, punto emblemático de la capital checa. Es una referencia perfecta para comenzar a conocer Praga, ya que comunica la Ciudad Vieja (Stare Mesto) con la Ciudad Pequeña (Mala Strana).

Kaluv Most

Kaluv Most

Eso sí… ¡Imposible familiarizarse con el idioma!

Día 2 – Stare y Nove Mesto (La Ciudad Nueva y Vieja).

Desde nuestro hotel en la parte alta nos trasladamos en el simpático tranvía (línea 17) hasta el centro de la ciudad. Empezar a conocer Praga por la parte vieja de la ciudad es una buena idea, sobre todo si se dispone de poco tiempo ya que es la que alberga los lugares más célebres.

Karluv Most.

A excepción quizá del reloj astronómico, el Puente de Carlos sobre el río Moldava es el monumento más famoso de Praga. Construido en 1357, entre músicos ambulantes y puestos de artesanía se atraviesan los 500 metros de largo del puente, bajo la atenta mirada de sus 30 estatuas de piedra. La más famosa es la de San Juan Nepomuceno,  patrón de la ciudad, en cuya base se encuentra “la estrella de Praga”: sólo hay que tocarla y pedir un deseo…

Plaza de la Ciudad Vieja.

Desde Karluv Most nuestros pasos nos guían hasta la Plaza de la Ciudad Vieja, uno de los lugares más bellos de Praga. Rodeada de cafés acogedores y antiguos, la plaza alberga edificios de gran interés como la Iglesia de Nuestra Señora de Týn, la Iglesia de San Nicolás y el famoso Ayuntamiento de la Ciudad Vieja.

Ayuntamiento y el Reloj astronómico.

Sin duda es el viejo Ayuntamiento el edificio que más miradas atrapa gracias a su hipnótico y fascinante Reloj astronómico. Está a punto de marcar la hora y eso se nota por la cantidad de turistas que bajo él se agolpan.  Os desvelaré su misterio: la esfera superior representa las órbitas del Sol y de la Luna. En su esfera inferior se dibujan los meses del año, los signos del zodiaco y el escudo de la Ciudad Vieja.  El calendario tiene cuatro pequeñas esculturas: un filósofo, un ángel, un astrónomo y un orador. Llega la hora en punto y con ella se inicia la danza de las figuras: en las ventanas superiores desfilan los doce apóstoles liderados por la Muerte. También aparece un turco, la Avaricia y la Vanidad.

Una recomendación: subid a la torre gótica de 60 metros de altura. Si hace tiempo despejado podréis capturar hermosas panorámicas del centro de la ciudad.

En la Torre del Reloj

En la Torre del Reloj

Al otro lado de la plaza destaca con sus dos afiladas torres idénticas la Iglesia de Nuestra Señora de Týn, de gran valor histórico y el mayor símbolo gótico de Praga. Otras atracciones turísticas de la Ciudad Vieja son el Clementinum, un antiguo colegio jesuita o la Torre de la Pólvora: una de las torres más bonitas y con mayor historia de Praga. La Iglesia protestante de San Nicolás es otro punto de interés.

Tras esta incursión al centro, nos ponemos rumbo a descubrir la “Ciudad Nueva”.

Nové Město: el barrio de los museos.

El corazón de la Ciudad Nueva lo ocupa la enorme Plaza de Wenceslao, un enclave histórico especialmente en la más reciente historia de la República Checa: allí se inició la manifestación que dio lugar a la “Revolución del Terciopelo” y la caída del comunismo.  Ahora la Plaza de Wenceslao es un concurrido lugar ceñido de hoteles, restaurantes y tiendas.

El edificio más famoso es el Museo Nacional de Praga, de estilo neorenacentista, que se alza con grandes dimensiones en el extremo sur. La colección permanente del museo es de corte genérico y permiten una aproximación al país: Historia de Bohemia, Moravia y Eslovaquia, una exhibición mineralógica y litológica, así como una sección de Paleontología, Antropología y Zoología.

Para los amantes de la música clásica, en la Ciudad Nueva también se encuentra el Palacio de la Ópera de Praga. En los alrededores y en diversos puntos turísticos se pueden comprar entradas para asistir a espectáculos. Recuerdo que cuando yo fui ofrecían entradas para el “Requiem de Mozart” por tan sólo 10 euros al cambio. Además, para los que les guste el Art Nouveau, el Palacio Kaunicky alberga el Museo Mucha, con decenas de obras del artista nacional. Una inspiradora tournée por la refinada estética de la Belle Époque.

Otros lugares a destacar son el Teatro Nacional y el Museo del Comunismo, “escondido” en la calle Na Příkopě tras el callejón del Casino Palace, resultando un instructivo viaje a los años de influencia soviética. La original “Casa danzante” se encuentra poco más adelante, a orillas del Moldava.

Día 3 - Josefov, leyendas en el barrio judío.

Al norte de la Ciudad Vieja se localiza Josefov, barrio judío desde la Edad Media hasta la Segunda Guerra Mundial, cuando sus moradores fueron trasladados a los campos de concentración al ser Praga ocupada por los nazis. Más de veintidosmil judíos de Praga fueron víctimas del Holocausto, como se recuerda en el Memorial de la Sinagoga Pinkas.

Un Museo Judío al aire libre: se pueden recorrer las que fueran las calles del antiguo gueto y visitar sus seis sinagogas: la Alta, la Española, Sinagoga Klausen, Sinagoga Maisel, Sinagoga Pinkas y la Vieja-Nueva. Las más destacadas son la Española, decorada con estuco pintado imitando a “la Alhambra” y la Vieja-Nueva, una de las más antiguas de Europa.

En Josefov, el antiguo Cementerio Judío es sin duda lo que más me gustó. Durante más de 300 años fue el único lugar donde estaba permitido enterrar a los judíos en Praga y se ha mantenido casi intacto. Se puede dar un silencioso paseo entre lajas quebradas y superpuestas, vigilados por los grajos que habitan los desnudos árboles en invierno. Es costumbre coger una piedra y dejarla sobre la tumba del famoso Rabino Loew, personaje mítico que según cuenta la leyenda construyó el “Golem de Praga” (Leyenda del Golem).

Viejo Cementerio Judío

Viejo Cementerio Judío

Día 4: el Castillo y Mala Strana

El Barrio del Castillo o Distrito de Hradčany, recostado en la colina de la ciudad, merece todo un día de recorrido intenso. Destaca la Catedral de San Vito, iluminando el atardecer con sus torres desde su enclave privilegiado, enfrente del Puente  de Carlos. En el Monasterio de Loreta se encuentra “el Sol de Praga”, dorado y reluciente en su vitrina.

Catedral de San Vito

Catedral de San Vito

El Castillo de Praga es un conjunto arquitectónico del siglo IX y está considerado como la mayor fortaleza medieval del mundo.  Franqueadas sus puertas por dos gigantes de piedra, en su interior se alojan edificios tan importantes como la Catedral, la Casa del Preboste, el antiguo Palacio Real, la Torre Dalibor, o el Palacio Lobkpwicz, conectados entre sí por pequeñas y pintorescas callejuelas como el Callejón del Oro.  Éste es famoso porque en el número 22 vivió Franz Kafka, aunque muchos años antes fue lugar de reunión de los alquimistas en su afán de búsqueda de la piedra filosofal.  Ahora es una pintoresca callecita de comercios típicos de artesanía, con marionetas, armaduras medievales o cristal de bohemia.

La Catedral de San Vito es una construcción gótica e imponente, lugar donde se coronaban a los reyes de Bohemia. Guarda la tumba de Wenceslao IV (El “rey bueno”) y las joyas de la Corona. Se puede subir a la torre y observar una maravillosa perspectiva de casi toda la ciudad. Desde 1918 el Castillo de Praga es la residencia oficial del presidente de la República Checa. Si queréis saber más, os dejo la web oficial del Castillo.

Otras visitas recomendables en el barrio del Castillo es el Monasterio barroco de Loreta, uno de los centros de peregrinación más importantes de la República Checa. Entre sus silenciosos muros se encuentra una réplica de la Casa de la Virgen María y el tesoro, con el famoso “Sol de Praga”, (una custodia con nada menos que seis mil diamantes, donados por la condesa Ludmila Kolowrat), del siglo XVII.

Terminamos en la cumbre de la colina: el edificio más alto de Hradčany es el Monasterio de Strahov, del S.XII.  La visita al Monasterio consiste en ver el claustro y su impresionante biblioteca, de libros y pergaminos tan antiguos como sus muros. Aunque, bajo mi perspectiva de enamorada de Praga, nada más hermoso que contemplar cómo se extiende la bella ciudad al frente, a los pies mismos del Monasterio.

Mala Strana: palacios, iglesias y jardines.

Tras patearnos todo el barrio del Castillo, bajamos hacia el centro y nos encontramos en el camino con Mala Strana, el Barrio Pequeño, menos turístico y cautivador. También se puede acceder fácilmente viniendo de la Ciudad Vieja, tan sólo cruzando el Puente de Carlos a la otra orilla del Moldava.

El encanto de Mala Strana: entre sus estrechas calles se suceden como por arte de magia regios palacios, tranquilas plazas y bonitas iglesias, destacando la de San Nicolás o la del Niño Jesús de Praga. La Iglesia de San Nicolás puede resultar un tanto ostentosa en su interior rococó y recargado; su fama viene desde que Mozart tocara el órgano en ella.

Mala Strana es también el pulmón de la ciudad, en forma de bonitos jardines en los que buscar el frescor en verano: el Jardín Vrtba, la Isla Kampa, el Monte Petrín o el Parque Vojan, donde por experiencia propia recomiendo no perderse por la noche…

Un lugar que no hay que olvidar echar un vistazo es el Muro de John Lennon, en la Plaza del Gran Priorato, oculto entre embajadas: una pared como alegoría de la paz.

Muro de John Lenon

Muro de John Lenon

Día 5 - Karlo Vivary: el pueblo balneario.

Día para hacer una excursión fuera de Praga: a 120 km (dos horas en coche) se encuentra esta villa – balneario, entre bosques de coníferas: un marco verde oscuro que contrasta con sus edificios rococó color crema.  Al calor de sus aguas medicinales que emanan de la tierra han acudido desde siempre personajes ilustres como Beethoven, Liszt, Chopin, Goethe, Tolstói, Karl Marx o Sigmund Freud.

Vale la pena echar la jornada entre sus casas señoriales, visitar las sesenta fuentes de diferentes presión, altura y temperatura, o echarle un vistazo a la iglesia ortodoxa rusa de cúpulas doradas.

Karlovy Vary

Karlovy Vary

Para ir, se puede contratar una excursión con minibús bastante económica en las agencias locales que hay por la Ciudad Vieja con guía (como fue nuestro caso): te llevan y te traen por unos 50 euros. También se puede ir por tu cuenta, en autobús desde la Estación de Florence en Praga. La frecuencia es de un bus cada hora y el precio de 10 euros ida y vuelta.

Día 6 – Recreo y cultura.

Día de compras (típico cristal de bohemia, muñecas rusas, marionetas hechas a mano…), de disfrutar de los cafés, la cerveza y volver a recrearse en los lugares más bonitos… Y, por la noche, una actividad cultural nocturna imprescindible: “El teatro negro”.

El Teatro Negro.

El Teatro Negro de Praga es una exhibición única, un espectáculo que combina las luces y las sombras basado en un juego óptico: la incapacidad del ojo humano de distinguir negro sobre negro. Los actores están vestidos con ropa negra y actúan sobre un fondo del mismo color, jugando con objetos fosforecentes y creando sorprendentes efectos como personajes flotando…  Las obras de teatro son mudas, siendo la música y las luces los protagonistas.  Nuestra obra elegida: “Cats in Prague”, una versión del popular musical. ¡Me encantó!

Las entradas se pueden comprar en los propios teatros que abundan por el centro: Ta Fantastika (Karlova 8, Stare Mesto), Teatro de Imagen de Luz Negra (Parizska 4, Stare Mesto) o el Teatro Blanik (junto al metro Muzeum). El precio por función ronda los 20 euros.

Salir en Praga.

Para finalizar, un pequeño apunte sobre la noche en Praga: si aún quedan fuerzas, la capital checa tiene una animada vida nocturna, sobre todo gracias al gran número de turistas y estudiantes Erasmus. Hay varias zonas para salir. Yo estuve en la zona de Kaluv Most, en la orilla este del río Moldava, donde hay animadas discotecas de diferentes ambientes, como la Karlovy Lazne. En la Plaza de Wenceslao y las callecitas que discurren desde ella a la Plaza del Ayuntamiento, hay cantidad de pub animados donde disfrutar de música en directo y de pintas de cervezas barata y rica. ¡A divertirse!

Día 7

Vuelta a Madrid, con mucha pena pero muy buen recuerdo…

Praga es especial, siempre lo he dicho. Para mí fue la primera, mi primer viaje al extranjero, mi primera capital europea… Y donde me picó ese bichito y comencé a contraer la “fiebre viajera”… Gracias, Praga.

Plaza

 

Northernlightsdreams también está en Facebook, ¿me sigues? ;) https://www.facebook.com/northernlightsdreams

Minientrada | Publicado el de | Etiquetado , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , | 4 comentarios

Verde y blanco en la Alpujarra granadina

Tras relatar mis aventuras por parajes tan lejanos como Brasil, Bali o Islandia, creo que es hora de romper con aquello de que “nadie es profeta en su tierra” y atreverme a escribir sobre mi Granada. Ardua tarea la de mirar con ojos de viajero y contar lo sustancial, intentando despojarse del barniz subjetivo de quien ha crecido amando sus lares, a la par que echándolos de menos desde el tiempo y la distancia…

Así pues, con mis mejores propósitos, comienzo un primer capítulo sobre uno de los lugares paraísos para mí, a donde intento escapar al menos una vez al año: la Alpujarra granadina.

Bubión

Bubión

Alpujarra…

Al pensar en la Alpujarra lo primero que me viene a la mente es refugio de paz y naturaleza, donde el tiempo se dilata y el silencio sólo se quiebra por el tañido de la iglesia de sus pueblos blancos suspendidos en la montaña. O el gorgoteo al deslizarse las aguas de los riachuelos que nacen en las lagunas glaciares en las alturas de Sierra Nevada, hasta perderse en el cercano mar Mediterráneo.

Nacimiento del río Poqueira.

Nacimiento del río Poqueira.

Pongamos de fondo “El Amor Brujo”, de Manuel de Falla…  Te invito a asomarte a este rinconcito único y hermoso al sur de Granada.

Un pequeño preámbulo

Sirva de introducción lo que escribiera uno de nuestros visitantes más ilustres: el escritor y trotamundos inglés Gerald Brenan, quien a principios del S.XX quedara impactado por la belleza agreste del paisaje: “ya supe entonces que jamás había visto país más hermoso que aquella España”.

Gerald Brenan. Fuente: http://www.infolibre.es/noticias/cultura/2013/03/25/el_tormento_extasis_gerald_brenan_1608_1026.html

Gerald Brenan. Fuente: http://www.infolibre.es/

Situación

La Alpujarra es una comarca situada a unos 50 kms de la capital granadina, en la cara más meridional de Sierra Nevada, mirando hacia el azul del mar. En el borde mismo de los barrancos, a más de mil metros de altitud, crecen un conjunto de pueblitos de cal blancos, típicos andaluces. En ellos se aprecia la arquitectura con reminiscencias bereberes: estrechas y empinadas calles, donde florecen coloridos geranios en puertas y ventanas. Las terrazas donde se asientan las casas, con sus tejados planos (“los terraos”), están coronadas por chimeneas redondas con forma de “sombrero”, seña de identidad de los municipios alpujarreños.

Chimeneas de la Alpujarra. Fuente: www.barrancodelasalud.es

Chimeneas de la Alpujarra. Fuente: http://www.barrancodelasalud.es

El entorno.

El ámbito que los adorna no permanece inalterable si no que muda con los colores de las estaciones, mostrando grandes contrastes: del estival verde y rojo- cereza de sus árboles frutales, a los dorados ocres de sus bosques de castaños en otoño. Blanco níveo en los meses más fríos para renacer de nuevo la frondosidad en la primavera.

Pórtugos.

Pórtugos

Un enclave privilegiado e inaccesible durante siglos, hizo de ella uno de los últimos baluartes de los moriscos en España: fue donde se refugió el Rey Chico Boabdil tras perder Granada, y la última comarca en someterse al Reino de Castilla. Los moriscos protagonizaron varias revueltas hasta que fueron definitivamente expulsados por Felipe III en el S.XVII. Estas batallas de moros y cristianos han dejado una huella perceptible en lugares míticos como “el barranco de la sangre”, en Pitres, o en las numerosas fiestas populares que recrean con disfraces el ritual de la conquista, en honor a los patrones de los pueblos.

Guerrero musulmán. Fuente: http://www.culturandalucia.com/GRANADA/Teatro_epico_religioso_en_la_Alpujarra_Fiestas_Moros_Cristianos_por_JM_Jerez_Hernandez.htm

Guerrero musulmán. Fuente: http://www.culturandalucia.com/GRANADA/

Por sus condiciones de aislamiento, sol, sur y sierra, la Alpujarra siempre ha sido un lugar romántico y místico, que ha atraído a numerosos viajeros de diferentes culturas, muchos de los cuales se han asentado, conformando una comunidad pintoresca y cosmopolita . Norte europeos, hippies y budistas, entre otros, conviven en armonía disfrutando del día a día y de la luz en un espacio donde el tiempo fluye más lentamente.

Tras esta pequeña intro, nos vamos de ruta alpujarreña…

MAPA DE LA ALPUJARRA GRANADINA

Mapa de la Alpujarra granadina. Fuente: www.teteria-baraka.com

Mapa de la Alpujarra granadina. Fuente: http://www.teteria-baraka.com

Cómo llegar

Tanto si se accede desde Granada como desde la costa, están bien indicadas las salidas de la autovía. Lo mejor, ir en coche para mayor libertad de movimiento. El transporte público es irregular e inexacto. Desde Granada hay dos autobuses diarios, que salen por la mañana y por la tarde, haciendo parada en todos los pueblos. Tarda en llegar a Trevélez entre 2,5 y 3 horas.

Se pueden consultar los horarios de autobuses en la Web de Alsa.

EN RUTA…

La canción del agua en Lanjarón.

Lanjarón. Fuente: es.wikipedia.org

Lanjarón. Fuente: es.wikipedia.org

Primera parada: la puerta entrada a la Alpujarra si se viene desde Granada es Lanjarón, de famosas aguas y balneario. Estos manantiales de aguas puras y saludables han sido fuente de curación e inspiración para muchos, Federico García Lorca entre otros. 

Lanjarón y Lorca

Lanjarón es ideal para relajarse y saborear un chocolate con buñuelos y pestiños, dulces típicos de la repostería árabe. ¡No puedo imaginar mejor merienda! Por su barranco, bordeando el río Lanjarón, discurre el llamado “sendero del agua”, donde los amantes de la naturaleza se pueden perder entre la espesura y sorprendentes cascadas. El culto al agua que profesa este pueblo cobra su máxima intensidad en San Juan, donde se celebran las fiestas con ella de protagonista.

Aquí os dejo la Web oficial de Lanjarón: lanjanet.com

Órgiva, la capital.

Continuamos la marcha y la siguiente parada es Órgiva, la capital administrativa de la Alpujarra. Situada en la hondonada del valle a orillas del río Guadalfeo, rodeada de olivos y vergeles, es lugar de peregrinación de los hippies más auténticos, que buscaron refugio allí tras la invasión turística de otros santuarios como Ibiza.

Desde Órgiva iniciamos el ascenso a la Alpujarra alta.

Para no perderse…

El barranco del Poqueira

El Barranco del Poqueira

El Barranco del Poqueira

Capileira, Bubión y Pampaneira, los pueblos más afamados, se asientan en las pendientes del techo de la península: el picacho del Veleta, de inconfundible forma (3.396 m.) y el Mulhacen (3.478 m), donde dice la leyenda que está enterrado el Rey nazarí Muley Hacén.

Es una gozada pasear por sus angostas calles respirando el aire puro de la montaña. Tomar un anís con castañas en la fiesta de Todos los Santos que celebran en la plaza de Capileira, el más alto. Hacer senderismo por las rutas señaladas que bajan al río o suben al bosque Hoya del Portillo, balcón del Mediterráneo: desde sus claros entre los pinos en los días despejados se divisa África, dibujando el horizonte las siluetas del árido Atlas entre la bruma. Allí en las alturas nos encontramos ya en el Parque Nacional de Sierra Nevada, Patrimonio de la Humanidad y Reserva de la biosfera de la Unesco, feudo de águilas reales o cabras monteses.

Bosque Hoya del Portillo

Bosque Hoya del Portillo

Volviendo al Poqueira, cualquier bar de los tres pueblos es bueno para hacer una parada y tomar una cerveza o vino de la tierra, acompañado de una tapa de jamón o de migas (ver más abajo capítulo sobre la gastronomía). El bocado más dulce lo encontramos en la fábrica de chocolate de Pampaneira, donde se puede degustar y adquirir el oro negro con naranja, frambuesas o menta. Numerosas tiendas de artesanía y ropa hecha a mano terminan de animar el ambiente de un fin de semana rural y tranquilo.

Plaza de Capileira. Fuente: www.nominia.es

Plaza de Capileira. Fuente: http://www.nominia.es

Un “agrio” trago en la Fuente de Pórtugos

Dejando atrás Pampaneira, seguimos nuestro camino a Trevélez. Parada ineludible es la Fuente Agria de Pórtugos, a medio camino. Pueblo silencioso y encantador, detrás de la pequeña ermita dedicada a la Virgen de las Angustias encontramos el famoso manantial de aguas rojizas con sabor metálico, cura infalible para la esterilidad, según las ancianas oriundas. Un concurrido merendero, cubierto de hojas anaranjadas en otoño, y la bajada a la pequeña cascada completan uno de los clásicos más alpujarreños.

Fuente Agria. Fuente: www.andaluciaenruta.com

Fuente Agria. Fuente: http://www.andaluciaenruta.com

Pitres y Capilerilla: pueblos con encanto.

Muy cerca encontramos Pitres, apacible y hermoso. Quizá el más auténtico, en cuanto a lo que se espera de un pueblo típicamente alpujarreño: cuestas imposibles, estrechos pasadizos techados de vigas y cal, cuadras con mulas viejas, y gaticos soñolientos tomando el sol entre las flores. Un itinerario corto y muy grato es subir a Capilerilla, en coche o a pie, aldea escondida entre frondosos castaños, donde las gallinas campan a sus anchas. Refugio secreto (bueno, ahora no tanto je je ;)) de famosos como Nacho Cano.

Pitres

Pitres

Pitres. Gatos al sol.

Pitres. Gatos al sol.

Un paseo por el río Trevélez

Trevélez tiene la fama de ser el municipio más alto de España. ¡Y doy fe del frío que suele hacer siempre, sea invierno o verano! Pero lo mejor, sin duda, es su jamón serrano, olor que impregna toda la villa, por donde se reproducen los secaderos de este manjar estandarte de la cultura española. En la misma plaza se puede comprar una pata o una paletilla a buen precio, y llevarnos así el sabor de la Alpujarra a casa.

Trevélez. Fuente: www.codigopostal.org

Trevélez. Fuente: http://www.codigopostal.org

Trevélez es perfecto para un día de senderismo entre árboles y montaña: un picnic entre el verdor de su río, o una ruta hasta el Alto del Chorrillo, a 2.700 metros de altitud, siguiendo los pasos de la romería de la Virgen de las Nieves, que todas las vísperas del 5 de agosto caminan durante toda la noche, culminando en la cumbre del Mulhacén al amanecer. Desde el pueblo también organizan rutas a caballo por la sierra, para llegar a lugares tan mágicos y escarpados como el Río Culo de Perro o Siete Lagunas, con sus nieves perpetuas.

Laguna de la Caldera. 3.000 metros de altitud.

Laguna de la Caldera. 3.000 metros de altitud.

O Sel Ling: el pueblo budista.

Como ya he comentado, la Alpujarra es un retiro excelente para recuperar la armonía del espíritu con el universo. Eso mismo debieron pensar los monjes budistas cuando fundaron su comunidad un poco más arriba de Soportújar, a 1.600 metros de altitud. Una visita a O Sel Ling, (en tibetano, Lugar de Luz Clara, denominado así en 1982 por el Dalai Lama), equivale a teletransportarse al Tibet por un momento: dejar una ofrenda floral a la estatua de Buda, una oración en la rueda de la fortuna o una breve estancia en una de sus austeras cabañas,  pueden ser tanto una experiencia curiosa como un buen inicio para la meditación en soledad y el reencuentro con uno mismo.

Para llegar, hay que dejar atrás Soportújar hasta la ermita del Padre Eterno. A la izquierda de ésta comienza el carril estrecho y mal asfaltado que lleva hasta Puente Palo y el Centro Budista. Se puede reservar la estancia. Aquí os dejo su Web: O Se Ling.

Más Alpujarra…

Otros pueblos más tranquilos, con menor afluencia turística pero no menos encanto, son Busquístar, Cáñar, Carataunas, Mecina Bombarón o Soportújar, cuyos habitantes se apodan “los brujos”, mote proveniente de las repoblaciones con habitantes del norte de la península, asturianos y gallegos, en su mayoría.

Soportújar. Fuente: www.andalucia.org

Soportújar. Fuente: http://www.andalucia.org

Epílogo: sierra y mar.

Y, como colofón, no está de más recordar que a tiro de piedra se encuentra el Mediterráneo, por lo que en una estancia larga se puede disfrutar también del sol y la playa ,en calitas de aguas transparentes tan hermosas como La Rijana, en la Costa Tropical.

Cala la Rijana

Cala la Rijana

Gastronomía

La estrella: el plato alpujarreño,  delicioso y contundente. Consiste en papas a lo pobre, huevo frito, pimientos verdes, morcilla, chorizo y por supuesto jamón serrano. Sí, de nuevo el jamón: el aire frío y seco de la sierra dan como resultado un jamón premium, denominación de origen, de los mejores que tenemos en nuestra península. ¡A disfrutarlo!

Plato alpujarreño

Plato alpujarreño

Las migas de pueblo también son una opción rica y calórica para recuperar las fuerzas, así como las gachas o los diversos potajes o pucheros: el de hinojos, el de castañas o la olla gitana de patatas. Por cierto… Éste de la foto, hecho por la mejor cocinera del mundo: ¡mi madre!

Puchero de hinojos

Puchero de hinojos

En verano, las frutas del bosque como las frambuesas, cerezas y moras son un delicioso postre, solas o en tarta, para culminar una comida casera y nutritiva. Otros dulces típicos que animo a probar: los cuajos de almendra o los soplillos, herencia del pasado árabe. Y, en Semana Santa, mi preferido: ¡deliciosa leche frita!

Leche frita

Leche frita

Para degustar los platos alpujarreños, una buena y asequible opción es, por ejemplo, el restaurante del hotel Nuevo Malagueño, en la misma carretera en Pórtugos. Otros que he probado con buen resultado: El Mirador de la Taha en Pitres o el típico Teide, en Bubión, con su confortable chimenea en los glaciares días de invierno. Los restaurantes de la plaza en el barrio bajo de Trevélez también están a la altura.

Alojamiento

Tanto si es para un fin de semana, una semana completa o un mes, no hay nada más encantador que alquilar una casa de pueblo con cocina de barro y vigas de madera en el techo, en la que encender un fuego y disfrutar de un vino de la tierra al calor de la lumbre. No hay que poner la alarma para el día siguiente: ya se encargará el gallo de algún vecino en su matinal saludo al sol de levantarnos.

Aquí os dejo un listado de Webs donde ofertan alojamiento en casas rurales. Las hay desde dos a veinte personas, y suelen salir bastante económicas, desde 11 euros por persona y día:

- Top Rural. 

- Alorustico.com.

-turismoalpujarra.com

-niumba.com

Si os habéis quedado con ganas de saber más, os animo a visitar la fanpage de “Alpujarra de Granada” y  “Me gusta Capileira” en Facebook, uno de los pueblos más emblemáticos y bonitos de este maravilloso rincón al sur de Granada: “Megustacapileira“, “Alpujarra de Granada“. 

Para terminar, una promesa: próximamente un post sobre Granada capital, incluyendo guía de bares de tapas, y de la Costa Tropical. 

Nota al pie de página: Northernlightsdreams ya tiene Fanpage en Facebook, ¿me sigues? https://www.facebook.com/northernlightsdreams

Minientrada | Publicado el de | Etiquetado , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , | 6 comentarios

Soñar Brasil, sentir el sur

Una tarde de invierno soñé con un lugar en el que perderse y olvidarse del mundo. Un destino con naturaleza, playa, cultura y diversión… Y Brasil fue la respuesta. Ir en verano al hemisferio sur y que siga siendo verano. Dedicarse sólo a sentir, a disfrutar de cada momento, a dejarse sorprender y a vivir la experiencia…  Porque Brasil es exótico y frenético, inmenso e intenso. Un auténtico crisol de culturas, – africana, americana, europea e incluso asiática-, lo que ha generado un pueblo alegre y acogedor, de gente abierta y entrañable. Un lugar donde todo es posible, sólo hay que soñar…

Río de Janeiro

Río de Janeiro

Brasil es de color verde, verde profundo en su frondosa selva y verde turquesa en las aguas de sus agrestes y paradisíacas playas, que bordean una costa salpicada de las pequeñas y escarpadas islas que imaginamos en los cuentos de piratas.

Playa Ilha Grande

Playa Ilha Grande

Brasil es también rojo chillón, como los irregulares mosaicos de los escalones que compusiera Selaron en su ecléctica visión del mundo, ascendiendo al barrio alto de Río de Janeiro, la ciudad más animada de Sudamérica.

Escalaria de Selaron

Escalaria de Selaron

Así mismo Brasil es blanco, como el vapor de agua que se eleva vertiginoso al desplomarse el Iguazú en sus majestuosas cataratas, empañando las pupilas que se mantienen abiertas de puro asombro. 

Cataratas de Iguazú

Cataratas de Iguazú

Y Brasil es azul, como el ojo del tucán que te observa mudo y quieto desde la profundidad de la floresta…

tucán

Brasil huele a estío todo el año, a trópico, a guayaba y a banana, a sal atlántica y lluvia vespertina… Sabe a dulce de leche mezclado con cacao (¡ese pastelito llamado brigadeiro!), suave tapioca y aromático arroz bañado de frijoles. Sabe a fresa y cachaza derritiéndose entre hielo picado. Y sabe a refrescante y delicioso zumo de abacaxi com hortelá al atardecer en Ipanema…

Atardecer en Ipanema

Atardecer en Ipanema

Este es mi relato de viaje de 17 días recorriendo el sur de Brasil. ¿Me acompañas? 

Pongamos una inspiradora melodía de fondo… ¡Y vamos a volar al coraçao carioca!

(Ja sei namorar, Os Tribalistas).

Mi propuesta: empezar en Río de Janeiro, ciudad vigorosa, colorida y tan, tan divertida… Para llegar a la “europea” Sao Paulo, haciendo escala en la hermosa Costa Verde y sus mágicos pueblos de Andrade (Ilha Grande), Paraty o Trindade. Terminaremos muy al sur, en el estado de Paraná , lindando con Argentina, en las sobrecogedoras  cataratas de Iguazú, una visión que el viajero nunca olvidará…

MI RUTA

Días 1 – 5: Río de Janeiro.

Días 6-8: Ilha Grande.

Días 9-10: Paraty y Trindade.

Días 11 – 13: Sao Paulo.

Días 14 – 16: Iguazú.

Día 17: Río de Janeiro.

PREPARACIÓN DEL VIAJE

Información útil: como europeo los requisitos son: pasaporte en regla, una carta de invitación de una persona residente allí (también la hacen si se solicita en hoteles, previa reserva), y un documento del banco que acredite que se poseen en la cuenta corriente al menos 80 euros por día de estancia. Esto en teoría. En la práctica, a mí sólo me pidieron el pasaporte.

La moneda es el real. El valor: 1 euro son 3,3 reales. Un cambio más que beneficioso, aunque Brasil no es precisamente barato.

En cuanto a los vuelos desde España, hay que estar ojo avizor para cazar una buena oferta: directo sólo vuela Iberia. El precio estándar ronda los 1.000 euros. Haciendo escala en París o Francia se pueden ahorrar 200 ó 300 euros, eso sí, cogiéndolo con bastante antelación con Air France o KLM, como fue mi caso.

Imprescindible: no olvidar RELEC (repelente extrafuerte), chaqueta y pantalón largo y el chubasquero. Aunque sea el trópico llueve y puede refrescar, sobre todo en el sur del país.

PARTE 1: LLEGADA A “CRAZY” RÍO DE JANEIRO.

Mi entrada en Brasil fue a través de la “loca” metrópoli de Río de Janeiro: una ciudad palpitante, que rezuma vida y alegría por los cuatro costados. Para una “europeílla” recién llegada como yo, en un primer impacto resultó desquiciante y ruidosa, de tráfico infernal y atascos interminables, donde vendedores ambulantes se pasean con agua y comida… Coger un autobús urbano, ¡toda una aventura! ¿Preparados para saltar en marcha cuando llegue a la parada? Mi consejo: no agobiarse y… ¡a hacer lo que vieres!

bus río

Infraestructuras aparte, Río tiene todos los ingredientes para una estancia completa y variada en la que con 4 ó 5 días quedaremos más que satisfechos: visitas culturales a los lugares típicos como el Pan de Azúcar, el Cristo de Corcovado, el jardín Botánico

Pan de Azúcar

Pan de Azúcar

Vistas desde el Pan de Azúcar

Vistas desde el Pan de Azúcar

Después, podemos refrescar los pies: nada como un estimulante baño en las agitadas aguas que lamen la arena de la famosa playa de Ipanema; o dar un paseo al atardecer, andando o en bicicleta por la Lagoa y Copacabana.

La lagoa

La lagoa

Sin olvidar el pintoresco y concurrido centro de Río: el barrio de Santa Teresa, con su peculiar Escalera de Selaron, obra ecléctica, “viva y mutante”, del autor chileno, inacabada y ya convertida en leyenda al hallar in situ en enero de 2013 al mismo Selaron muerto.

Escalera de Selaron

Escalera de Selaron

Junto a Santa Teresa se encuentra el pintoresco Barrio de Lapa, donde no hay mejor lugar  para acabar el día con unas cervezas o una deliciosa caipirinha en alguno de sus múltiples pubs de música en directo.

Lapa

Lapa

Pero, de todas las atracciones turísticas, la más famosa es sin duda El Cristo Redentor, que desde las alturas observa Río en su eterno abrazo. Para la subida al Corcovado lo mejor es consultar el tiempo y elegir un día despejado, y así poder disfrutar de las magníficas vistas sobre toda la ciudad. Muy aconsejable reservar con antelación por Internet, para evitar colas y pudiendo seleccionar la hora de la visita (Trem do Corcovado). Cuesta 48 reales y el subir en tren merece mucho la pena por el paisaje, entre árboles y montañas.

El Corcovado

El Corcovado

Siempre me ha gustado la imagen del Cristo Redentor en el Corcovado, con los brazos abiertos y no torturado en una cruz” (Paulo Coelho)

Río de Janeiro también tiene su parte más elegante, muy occidental: bajando en el metro Cinelandia se puede dar un paseo por la cara más europea de la ciudad: el Teatro, el Parlamento… Y aprovechar para comprar algún souvenir en los mercadillos.

Teatro, Río de Janeiro

Teatro, Río de Janeiro

Y, si nos hemos estresado con tanto trajín, un bello paseo por la Floresta de Tijuca nos devolverá la calma, entre su silencioso bosque atlántico que acoge y rodea a la ciudad aportándole verdor y un poquito de sosiego.

Floresta de Tijuca

Floresta de Tijuca

Alojamiento en Río:

El alojamiento elegido: un económico hostel de ambiente mochilero, situado en el corazón de Copacabana (Hostel Capana Copa), muy cerca del metro Arco Verde, en las inmediaciones de un frondoso parque, del que simpáticos monitos sawis bajan a saludar durante el desayuno en la terraza. Precio: 17 reales la noche en habitación compartida. 

Monito sawi

Monito sawi

Salir en Río.

¡Bajo ningún concepto hay que perderse la noche de Río! Sitios tradicionales en los que divertirse son la Casa Rosa, para degustar una deliciosa feijoada y bailar a ritmo de samba, quien después pueda con la tripa más que llena… La Garota de Ipanema, para una cerveza skol o bohemia más tranquila, bar se compuso la famosa canción, o la popular Scenario, en la calle más transitada de Lapa, discoteca con cuatro ambientes, acompañados de una refrescante caipirinha de fruta natural.

Caipirinhas en Lapa

Caipirinhas en Lapa

La Garota de Ipanema

La Garota de Ipanema

Comer en Río:

Tuvimos la suerte de estar acompañadas de amigos brasileños y españoles residentes allí, por lo que nos llevaron a los mejores locales. Merece la pena tomar nota de:

-Buffet a Quilo: muy abundantes por el centro (Ipanema y Copacabana). Un autoservicio donde probar todas las delicias brasileñas, ya que después de escoger pesan el plato y pagas en consecuencia. Se come estupendamente por 15 reales. En el resto de ciudades de Brasil también son bastante populares.

-Barrio del Horto: tras el Jardín Botánico, se encuentra este pintoresco barrio de casas coloniales portuguesas de chillones colores, con bonitas terrazas y restaurantes. En el restaurante Horto probamos una tradicional cerveza llamada Teresópolis y un delicioso bobó de camarao, servido en una calabaza hueca. 

Barrio El Horto

Barrio El Horto

Bobó de camarao (y capirinha de fresa)

Bobó de camarao (y capirinha de fresa)

Otras delicias que no se pueden pasar por alto para saborear la más pura gastronomía brasileña son el bolinho de feijao, un buen plato de lula (calamares fritos), un puré de mandioca, un strogonoff y por supuesto una picahna (carne asada) y el plato más tradicional: una feijoada. 

¡Bon appetit!

Feijoada

Feijoada

Terminamos el recorrido por Río de Janeiro con una pequeña referencia al tema seguridad: aunque haya mejorado mucho, sigue siendo Brasil. Yo no me llevé ningún susto, pero no está de más ser cautos y prudentes… Se pueden coger taxis y autobuses sin problema, o caminar por las calles del centro de la ciudad tranquilamente. Si andáis perdidos, no dudéis en preguntar: los lugareños estarán encantados de ayudarte.

A las favelas no fui, a pesar de que hacen rutas turísticas no me pareció de buen gusto el visitar los barrios más deprimidos como si de un zoológico se tratase… ¡Eso sí, la visión de las casas que crecen en vertical pegadas unas encima de otras a ras de la montaña impresiona!

Favela La Rocinha, desde el Fuerte de Copacabana.

Favela La Rocinha, desde el Fuerte de Copacabana.

PARTE II: DE RUTA POR LA COSTA VERDE.

ILHA GRANDE

Una vez explorado Río, toca virar al sur. La primera parada: Ilha Grande, una preciosa isla a dos horas de la costa cubierta de vegetación y con playas paradisíacas a la que sólo se accede en barco.

Ilha Grande

Ilha Grande

Para llegar a este paraíso, se puede contratar una excursión desde Río o bien ir por tu cuenta. Optamos por la segunda opción: desde la central de autobuses de Río cogimos un autobús hasta Angra dos Reis, un pueblo poco turístico y con nada para ver. Desde allí parten los barcos a Andrade, situado en una bahía de aguas azul turquesa. Pequeño pueblecito de calles sin asfaltar y rodeado de selva, es perfecto para olvidar el caos urbano de Río de Janeiro y descansar.

Andrade

Andrade

En Ilha Grande se puede estar dos días o dos meses… Ir a la playa, hacer senderismo por el interior de la isla, subir al pico Papagayo, contratar excursiones hasta la Praia López Mendes, el lago azul, la laguna verde… ¡La oferta es infinita!

Ilha Grande, playa

Ilha Grande, playa

En los dos días que dedicamos a Ilha Grande apenas nos dio tiempo a disfrutar la playa, ya que desafortunadamente diluvió todo el segundo día. Aún así, desafiamos al mal tiempo haciendo una ruta de senderismo: nos internamos en la bruma para atravesar la isla de oeste a este hasta el pueblo fantasma de Dos Ríos y su antigua prisión. Una bonita caminata de 5 horas (2,5 horas ida y 2,5 vuelta) hasta lo que parece el fin del mundo. ¡No hay que olvidar llevar agua y comida!

Senderismo a Dos Ríos, Ilha Grande

Senderismo a Dos Ríos, Ilha Grande

Dos Ríos, antigua prisión

Dos Ríos, antigua prisión

Dos Ríos

Dos Ríos

El alojamiento lo contratamos allí mismo: después de ver varios hostels y preguntar precio, nos decidimos por la Pousada Paloma, al fondo de la calle principal, por 30 reales la habitación compartida. Unos amigos holandeses que allí conocimos nos recomendaron el Ché Lagarto, donde ellos se alojaban, de ambiente internacional y buenas instalaciones. 

Por último, una advertencia: en Ilha Grande NO hay bancos. Importante llevar dinero en efectivo, aunque en muchos restaurantes y tiendas aceptan tarjetas de crédito.

PARATY

Tras dos días lejos de la civilización, hay que seguir al sur. Continuamos bordeando la Costa Verde hasta la bella población de Paraty, un pueblecito fundado por los portugueses allá por el 1.660, que conserva intacto su encanto.

Paraty

Paraty

El desplazamiento desde Ilha Grande lo hicimos a través de una agencia local situada en la misma calle principal, que nos ofrecía el traslado al puerto y después hasta Paraty en furgoneta por 50 reales, igual de económico que hacer la vuelta por Angra dos Reis e infinitamente más rápido y cómodo. Una hora y media de barco y dos horas de van más tarde y ¡estábamos en Paraty!

Paraty es un viaje en el tiempo al corazón colonial de Brasil, un itinerario sin prisa dejándose llevar por las laberínticas callejas de piedras donde el vehículo principal es la bicicleta, entre casas blancas de ventanas y puertas azules, verdes y amarillas. 

Paraty4

De paseo por Paraty

De paseo por Paraty

Paraty, un remanso de paz donde las horas se dilatan tomando un zumo de frutas en sus tranquilas terrazas o viendo la puesta de sol al atardecer en su bahía, al compás que marca el tañido de las campanas de la vieja iglesia… ¡Relax absoluto!

Paraty

Paraty

En cuanto al hospedaje: ahora sí hicimos caso de nuestros amigos holandeses y nos alojamos en el Ché Lagarto. Una opción barata, limpia y acogedora. Pero, sobre todo, un ambiente inmejorable, donde poder hacer amigos de todas las nacionalidades en su espacioso y animado porche al anochecer. Precio: 30 reales la noche en habitación compartida.

TRINDADE

En conocer el pequeño Paraty se tarda tan sólo un día completo. Así que, como por fin lució el sol, dedicamos un día de distensión en la playa en la cercana población de Trindade, que nos había recomendado un amigo. En la estación de autobús de Paraty cogimos un bus y 40 minutos más tarde no quedamos defraudados: ante nosotros, una hermosa playa de arena amarilla y aguas cristalinas, rodeada de selva y montaña.

¡Momento ideal para refrescarse con una cerveza skol bien helada!

Trindade

Trindade

III- SAO PAULO – CATARATAS DE IGUAZÚ

SAO PAULO

Decimos adiós a la Costa Verde y cambiamos de estado. Sao Paulo es el centro de negocios y financiero por excelencia del país. Aunque más de una voz nos dijo “no hay nada que ver allí”, escogimos pasar el fin de semana por dos buenas razones: un amigo al que visitar y el vuelo de ida a Iguazú reservado con antelación desde España. He de decir que, aunque acudí sin mucho entusiasmo, ¡lo pasamos genial! Estupendo entorno de viajeros mochileros, decenas de locales para salir… ¡Viva Sao Paulo! 

Para desplazarnos desde Paraty a Sao Paulo hay numerosos autobuses, basta con acercarse a las taquillas de la estación y preguntar. Cogimos el bus nocturno, de salida a las 23.30 y llegada 6 horas después. El hostel lo reservamos en el Barrio Vila Madalena, aconsejadas por nuestro amigo, zona tranquila y segura, por la que volver caminando tranquilamente a la 1 de la mañana sin altercados (doy fe de esto último) (Hostel Vila Madalena). Aunque bastante básico, fue un buen lugar para hacer amigos e ideal para pasar el fin de semana, ya que en las cercanías se pueden encontrar numerosos bares para beber y comer. Detrás del cementerio también se pueden tomar unas curiosas instantáneas de la pintoresca “calle de los graffitis”.

Calle de los grafitis Sao Paulo

Calle de los grafitis Sao Paulo

Un sábado en Sao Paulo es disfrutar el Brasil más occidental: una visita al Mercado de Artesanía, justo detrás del hostel, en el que me pareció transportarme por un momento a Londres a Portobello…

Mercado de artesanía, Sao Paulo

Mercado de artesanía, Sao Paulo

Pasear por la Avenida Paulista y no saber si te encuentras en Nueva York, Tokio o Seul, por la sucesión de rascacielos ultramodernos acristalados. Así como en el Parque Central, a mi entender tan similar al madrileño Retiro…

¿Europa o Brasil?

Sao Paulo

Vale la pena acercarse hasta el Mercado Central, llamado también de la fruta, con sus coloridas cristaleras y donde simpáticos vendedores dan a probar las frutas tropicales más deliciosas como lichis, papayas o mangos. Lo mejor: acercarse a uno de los numerosos puestos de zumos naturales, donde en apenas un minuto te preparan uno delicioso a tu elección. Mi preferido: piña con menta (abacaxi com hortelá).

Mercado municipal

Mercado municipal

Mercado municipal

Mercado municipal

Finalizamos un día intenso: ¡es sábado por la noche en Sao Paulo y hay que salir! Nuestros amigos brasileños nos llevan a Vila Olímpica, concretamente a un local latino de música en directo llamado Rey Castro. Me llamó mucho la atención que al entrar te dan una especie de tarjeta de crédito donde van pasando cada vez que pides una bebida y te lo cobran todo en la salida… Fue una noche especial, y al ritmo de Alejandro Sanz o Shakira, disfrutamos de la noche brasileña…

CATARATAS DE IGUAZÚ

Última parte del viaje, y sin lugar a dudas, ¡la mejor!

La mejor forma de ir a Iguazú: después de mucho buscar vuelos desde España, en los que salía extremadamente caro, los reservé con un mes de antelación en la compañía brasileña Gol: 160 euros ida y vuelta (voegol.com). Se puede hacer también en autobús: 16 horas desde Sao Paulo; 24 desde Río… Lo dejamos para los más intrépidos o los que dispongan de mucho tiempo.

Aterrizamos en el aeropuerto de Foz do Iguazú con una fría y copiosa lluvia como recibimiento. El autobús 120 nos dejó en el centro del pueblo, el mismo que se coge para ir a las cataratas, lado brasileño. Sobre la marcha buscamos hostel y lo encontramos detrás de la calle principal, muy cerquita de la estación de autobuses: Catarata Falls, una maravilla, limpio y con una piscina y discoteca al aire libre muy prometedoras de cara a la temporada más veraniega.

Hostel Iguazú

Hostel Iguazú

A pesar del mal comienzo, parece que la suerte se torna de nuestra parte: al pisar el Parque Nacional dejó de llover. Dos horas bastan para explorar el lado brasileño, en el que un camino de tierra se va abriendo paso entre la boscosa vegetación hasta descubrir la primera panorámica de las cataratas, la cual me dejó literalmente sin habla… Una vez recuperada de la primera impresión, toca bajar y bajar por el sendero, hasta una pasarela flotante donde casi se puede tocar el agua.

Esa noche soñé con las cataratas, rugiendo aún su rumor en mis oídos…

Iguazú, lado brasileño

Iguazú, lado brasileño

Iguazú, lado brasileño

Iguazú, lado brasileño

Y, si desde la orilla brasileña son espectaculares, cruzar a Argentina (que poseen el 80% del parque) deja ya sin aliento… Cogimos una excursión en el propio alojamiento y, tras una pequeña parada en la frontera, pisamos suelo argentino. La exploración de este lado conlleva todo un día, y… Realmente no hay fotografías ni palabras que puedan describir tanta belleza: hay que verlo y sentirlo en la propia piel. Con un sol brillante sobre cielo azul, deslizarse sobre la Garganta del Diablo o las cataratas de las Dos Hermanas, bajo las que se forma un mágico arcoiris, es estar presa de un hechizo del que no quieres despertar…

Garganta del diablo

Garganta del diablo

Iguazú, lado argentino

Iguazú, lado argentino

Iguazú, lado argentino

Iguazú, lado argentino

Eso sí, ¡cuidado con los simpáticos coatíes! Auténticos amos del Parque, campan a sus anchas y, si pueden, te robarán la comida…

coatí

Tras extasiarnos con las cataratas, como última parada la excursión se detiene en la atalaya que sirve de punto fronterizo de los tres países: Argentina, Brasil y Paraguay, muy cerca de Puerto de Iguazú en territorio argentino, y desde el que se divisa la grandiosidad de los ríos Paraná e Iguazú, frontera natural de los tres pueblos hermanos.

Atalaya tres países, Puerto de Iguazú, Argentina

Atalaya tres países, Puerto de Iguazú, Argentina

Al día siguiente, antes de coger el vuelo de vuelta a Río, no quisimos irnos sin conocer el Parque de las Aves, muy cerca del aeropuerto, donde tucanes, papagayos, grullas… Habitan entre los árboles o bien distribuidos en enormes jaulas a las que se puede acceder. Una excelente visita para amantes de los animales y la naturaleza. Con la mirada siguiéndonos de lejos de estos preciosos pájaros de colores imposibles, nos vamos con un magnífico sabor de boca de Iguazú.

Parque de las aves

Parque de las aves

Tucán, Parque de las aves

Tucán, Parque de las aves

Decimos adiós a Paraná y volamos hasta Río, para pasar una última noche en Brasil antes de partir de nuevo a España. Me despido con la bella imagen de Ipanema grabada en mis retinas, y que a partir de ahora recordaré con nostalgia…

Ipanema

Ipanema

Brasil, você está no coração…

Northernlightsdreams también en Facebook: https://www.facebook.com/northernlightsdreams ¿Me sigues? :)

Minientrada | Publicado el de | Etiquetado , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , , | 5 comentarios